¿Por qué "orden" y no "estilo"?

El concepto de "estilo" puede definirse como las constantes morfológicas, es decir, el repertorio de formas y modos de combinarlas, que distinguen una época, un género o la obra de un artista. Tal repertorio como también su "sintaxis" o modo de combinar las formas propias del estilo, en general, no está claramente establecido y normalizado; el margen de libertad del artista para crear es muy amplio. Por lo demás, el término estilo se aplica tanto en las artes plásticas propiamente dichas (pintura, escultura, arquitectura) como en las demás artes y en decoración, artesanías, mobiliario, diseño gráfico, textil, etc. En tanto el término orden es específico de la arquitectura de la antigüedad clásica y su "renacimiento" a partir del s. XV.

Aparte el hecho que los textos antiguos hablan de "orden" y no de estilo, debe tenerse presente que un orden presenta un repertorio de formas bastante limitado y claramente definido - la forma y diseño del capitel, por ejemplo - y, fundamentalmente, establece un sistema de proporciones matemático basado en un módulo (el diámetro de la columna) que relaciona y define con mucha precisión las dimensiones de cada parte del diseño, su posición relativa, etc.; el margen de libertad del arquitecto, en principio, queda limitado a unos pocos aspectos de detalle como los bajo relieves del frontis y metopas, luego de haber decidido el tipo de templo y el número de columnas en fachada, dentro de un, también muy limitado, número de variantes posibles. A partir del Renacimiento, los arquitectos, respetando el repertorio formal y los sistemas de proporciones de cada orden, comenzaron a desarrollar nuevos modos de utilización y aplicación para adaptarlos a tipos de edificios inexistentes en la antigüedad, como iglesias cristianas, palacios y otros edificios civiles para, más tarde, aplicar su inventiva al diseño mismo de los elementos formales del orden - capiteles, frisos, volutas, frontis, etc. -.

La ilustración demuestra la relación de esbeltez de los distintos órdenes resultante de considerar un módulo constante (el diámetro de la columna, indicado como B, en su parte más ancha, el tercio inferior de la altura total), según un tratado de arquitectura del siglo XVI. De izquierda a derecha: Órden Toscano (de origen romano); Órden Dórico; Órden Jónico; Órden Corintio (los tres órdenes griegos) y el Órden Compuesto, creado por los romanos combinando el capitel Jónico y el Corintio.


Ilustración de: Andrea Palladio, "Los cuatro libros de Arquitectura"; traducido y anotado por el presbítero Don J. F. Ortiz y Sanz.; Imprenta Real, Madrid, 1797; edición facsimilar de Ed. Alta Fulla, Barcelona, 1987.