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Santa Sofía

Constantinopla (actual Estambul), Turquía
532-537

Desde los inicios del cristianismo, y en forma paralela al de planta basilical, un segundo modelo de iglesia, de planta central, se fue desarrollando sobre el modelo del Panteón romano y otros monumentos funerarios más antiguos. Si el primero predominó en Occidente, las iglesias de planta centralizada con cúpula tuvieron gran aceptación entre la Iglesia cristiana de Oriente. En Occidente este modelo se utilizó preferentemente para las iglesias "conmemorativas", es decir, aquellos templos que se erigían como recordatorio de algún acontecimiento histórico religioso, generalmente el martirio de un santo en tiempos de la persecución romana. Santa Sofía tiene la excepcional característica de constituir una síntesis de los dos modelos, el longitudinal de la planta basilical y el centralizado.

Santa Sofía

Planta


Santa Sofía

Corte longitudinal

El espacio principal de la cúpula central se expande longitudinalmente mediante el añadido de semicúpulas al este y al oeste, a las que se le agregan semicúpulas más pequeñas ubicadas en diagonal y, rematando el "recorrido" longitudinal, un ábside. La cúpula principal tiene un diámetro de más de 30 metros y está perforada en su base, por una fila de ventanas; éstas más los ventanales laterales, los de las semicúpulas y del ábside, producen una iluminación que da al majestuoso interior una belleza insuperable. Santa Sofía ha sido siempre considerada una de las obras maestras de la historia de la arquitectura y hasta los conquistadores mahometanos comprendieron su gran valor. Las grandes mezquitas con cúpulas construidas luego de la caída de Constantinopla en 1453, reconocen la procedencia de este modelo cristiano.

Santa Sofía

Vista interior hacia el ábside

A partir de 1453, cuando Constantinopla cayó en poder de los turcos y pasó a llamarse Estambul, la iglesia de Santa Sofía fue convertida en mezquita, agregándosele los cuatro minaretes que se aprecian en la fotografia superior; en 1937 fue restaurada por el gobierno turco y transformada en museo.


La influencia de Santa Sofía

Sinán Mimar nació en 1489 y murió en 1588; fue arquitecto e ingeniero trabajando siempre al servicio de los gobertantes turcos. De origen albanés, su familia era cristiana pero luego de ser reclutado por el ejército turco, abrazó la religión islámica. Su palabra es suficientemente reveladora para no necesitar más explicaciones sobre el influjo que esta catedral tuvo en la arquitectura religiosa musulmana.

«Los cristianos dicen que han derrotado a los musulmanes, porque en el mundo islámico no se ha levantado ninguna cúpula que pudiera rivalizar con la cúpula de Santa Sofía. El que tal dijesen entristecía profundamente mi corazón, puesto que la construcción de dicha cúpula tan amplia era una tarea muy difícil. Me determiné a erigir una mezquita así y, con la ayuda de Dios, en el reinado del Sultán Selim Khan, hice la cúpula de dicha mezquita seis codos más ancha y cuatro codos más alta que la cúpula de Santa Sofía. La mezquita Suleymaniye, es mi obra de un buen obrero, la de Sehzade es mi obra de aprendiz, y la de Selimiye, mi obra maestra.»

Mezquita Shehzade

1544 - 1548; Estambul, Turquia

Mezquita Suleymaniye

1550 - 1575; Estambul, Turquia

Mezquita Selimiye

1569 - 1575; Edine, Turquia

Sinán falleció a la edad de 99 años, en plena actividad, trabajando y enseñando a sus discípulos el arte y los secretos de la arquitectura. Su extensa obra abarca más de 470 edificios de todo tipo, distribuidos por toda la amplia región que en el siglo XVI abarcaba el Imperio Otomano.



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