Gian Lorenzo Bernini



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Gian Lorenzo Bernini
El éxtasis de Santa Teresa

1645 - 1652
Mármol, 350 cm de altura
Capilla Cornaro, iglesia de Santa María della Vittoria, Roma

Nació en Nápoles en 1598 y falleció en 1680. Era hijo del también escultor Pietro Bernini, quien fue su primer maestro. Pronto se reveló con una precoz e inusual capacidad artística y empezó a trabajar para el cardenal Scipione Borghese, quien le convirtió en su protegido. Sus primeras obras: "Cabra amaltea" (1615), "Fauno víctima de bromas infantiles" (1616 - 1617), "Eneas y Anchises" (1618-19) y "Neptuno y Tritón" (1620) presentan un estilo manierista debido a la influencia paterna.

Gian Lorenzo Bernini
Fauno víctima de bromas infantiles

1616 - 1617
Mármol, 132.1 cm de altura

Gian Lorenzo Bernini
Apolo y Dafne

1622 - 1625
Mármol, 243 cm de altura

Por encargo del cardenal realiza "El rapto de Proserpina" (1621-22), "David" (1623) y "Apolo y Dafne" (1622-25), obras donde se evidencia una evolución de su estilo hacia una mayor caracterización psicológica de los personajes, que esculpe repletos de dramatismo y fuerza interior, en contraste con la delicadeza de los acabados. Nadie como él tuvo la capacidad de reproducir la expresión de un rostro en un momento de intensa emotividad. En su estilo maduro se integran influencias diversas, Miguel Angel, el helenismo greco-romano, el naturalismo de Caravaggio. Su innovación consiste en introducir la acción y el movimiento en la obra lo que acerca ésta al espectador, haciendolo partícipe de la acción, rompiendo las fronteras tradicionales entre la obra de arte y quien la contempla; su modo de representar los ropajes fue en su época algo completamente nuevo, en lugar de dejarlos caer en grandes pliegues, a la tradicional manera clásica, los retorció y desmenuzó para incrementar el efecto de movimiento y agitación. Por todo ello es considerado uno de los máximos creadores del Barroco. Sus mejores obras, que lo muestran en la cumbre de su genio, son el "Extasis de Santa Teresa" y los mausoleos de Urbano VIII y Alejandro VII en la basílica de San Pedro, del Vaticano.

Gian Lorenzo Bernini
Mausoleo de Alejandro VII

1672 - 1678
Mármol y bronce dorado

Gian Lorenzo Bernini
Beata Ludovica Albertoni

1670 - 1674
Mármol

En su infancia, comenzó su aprendizaje artístico con la pintura, arte que continuó practicando, no profesionalmente sino más bien como diletante, lo que influyó seguramente en el resultado, que pone de manifiesto una mano segura, libre de condicionamientos y de afectaciones estilísticas, y demostrativa de que su talento le hubiera permitido, de haberlo querido, ser en la pintura, tan brillante como lo fue en la escultura.

Gian Lorenzo Bernini
San Andrés y Santo Tomás

1627
Óleo sobre tela, 59 x 76 cm

Gian Lorenzo Bernini
Retrato de Urbano VIII

1632
Óleo sobre tela; 67 x 50 cm

Pero sin lugar a dudas, es su intervención como arquitecto en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano, la obra máxima de su vida y que le inmortalizaría definitivamente. Su intervención es tan importante porque coordina y unifica todas las partes precedentemente construidas desde Bramante a Maderna; abarca con un nuevo sentido retrospectivo, unificando las diferentes intervenciones parciales en un edificio que sintetiza toda la larga historia de su proceso constructivo, conformando un organismo unitario y coherente. Simultaneamente a esta obra, que le ocupa durante casi toda su vida, Bernini desarrolla una amplia actividad como arquitecto - paralela también a su labor de escultor -. En el año 1629 sucede a Maderno en la construcción del palacio del cardenal Barberini y realiza un cuerpo de tres plantas insertado entre dos cuerpos laterales salientes ya construidos; colabora en el ordenamiento de la plaza Navona, realizando tres fuentes; proyecta tres iglesias de planta central: San Andrés, en el Quirinal (1658), Ariccia (1662) y Castelgandolfo (1658). Lo destacable de su labor arquitectónica es la libertad con que utiliza todo el repertorio de formas clásicas, sin caer en excesos ni innovaciones audaces, preservando siempre la armonía compositiva del clasicismo, pero encontrando siempre la solución más adecuada para la ocasión y, fundamentalmente, para el lugar, el ambiente urbano en que se ubica la obra, que queda con su intervención, jerarquizado y embellecido, manteniendo su continuidad estética e histórica.

Gian Lorenzo Bernini
Palacio Barberini

1629

Gian Lorenzo Bernini
San Andrés del Quirinal

1658

Bernini era, además de artista genial, hombre de grandes dotes para las relaciones sociales en el ambiente cortesano de la Roma del siglo XVII. Gran señor, cortesano perfecto, de palabra fácil y persuasiva, hombre de gran cultura y exquisito gusto, su cautivante personalidad era el polo opuesto del caracter de su gran rival, Borromini. Para hacer frente a la gran cantidad de encargos, Bernini organiza un estudio y taller que funcionó como un negocio floreciente y bien orientado, donde trabajaban sus discípulos y hasta su propio hijo, Pablo Bernini. La comunión de ideas y criterios entre el maestro y sus discípulos, mantuvo la coherencia de la producción del taller, aun despues de la muerte de Bernini, consubstanciada con la tradición artística y cultural romana.



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